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25 de febrero: Purim



La Fiesta de Purim es una festividad judía que conmemora la liberación del pueblo judío, que se salvó de ser aniquilado bajo el mandato del rey persa Haman, en el año 450 AC.

Se celebra el día 14 del mes de Adar (que este año corre desde la tarde del lunes 25 de febrero hasta la tarde del 26 de febrero 2021) el último mes del invierno. Paralelo a los meses gregorianos de febrero y marzo, las comunidades judías celebran una de su múltiples fiestas anuales, la de Purim (en hebreo: פורים).

En este período el pueblo judío, mediante la intervención de una joven judía llamada Ester (que ocultaba sus orígenes) logra sobrevivir a un intento de ser aniquilado bajo el mandato del rey persa Asuero, identificado por algunos historiadores como Jerjes I, alrededor del 450 a. C.

El Libro de Ester narra como el rey Asuero de Persia, en lugar de matar a todos los judíos de su reino, como le había pedido su ministro Amán, da muerte a Amán, a sus diez hijos y a más de 75 000 persas que planeaban matar a los judíos, muchos de ellos mientras dormían, colocando en su lugar a Mordecai, pariente de Ester.

Como en muchas de las fiestas judías, en Purim se celebra la salvación de la casi aniquilación de último minuto del pueblo judío y su redención. En esta historia, Mordejai y Ester son los héroes frente al malvado Hamán.

A pesar de que Purim es considerado uno de los días más alegres del calendario hebreo, los judíos tienen la obligación de ayunar y orar en la víspera, en recuerdo de los judíos persas que ayunaron ante el inminente conflicto que podría haberlos llevado a su exterminio.

La alegría del festejo

“Purim” (que significa suerte) es una de las fiestas más alegres y divertidas. Es considerada como el “carnaval judío” donde se realizan obras de teatro, parodias, concursos de belleza y se recitan cánticos.

Es costumbre la preparación de unos dulces especiales, llamados “Orejas de Aman” (hamentasjén); unas galletas triangulares rellenas de fruta. También se suelen enviar regalos a los amigos, dar caridad a los pobres y disfrazar a los niños pequeños. 


Purim también apela a todos por el modo como se festeja desde tiempos remotos hasta nuestros días. Es, entre los judíos, la única festividad que no requiere un estricto marco religioso.

A lo largo del año, el judío se hallaba dedicado, casi siempre, a pensamientos austeros y profundos, de modo que el aspecto lúdico, o sea de juego, el aspecto amable de la vida, quedaba relegado, buscando expresarse.

El judío hallaba esa expresión en los festejos de Purim, cuando la diversión era algo lícito y recomendable, y hasta podía deleitarse con alguna copita, “ad-lo-iadá”, “hasta no saber”, esto es, no saber discernir “bein arur Hamán uvaruj Mordejái”, entre la maldición a Hamán (el malvado) y la bendición a Mordejái (el justo).

Por eso se denomina “Adloiada” (“Hasta no saber”) el desfile público que los niños, con sus máscaras y sus disfraces, realizan el día de Purim en las calles de Israel.

Según un dicho popular ídish, “Púrim iz kain ióntev nit” (Púrim no es una festividad). Se refiere a “festividad” en el sentido espiritual del término. Significa que Purim no es un día sagrado, sino un día de esparcimiento; que no se celebra con oraciones devotas ni calladas intenciones, sino más bien con cierto grado de estrépito y algarabía.


TÉCNICAS SUGERIDAS PARA ESTE DÍA

Pide en este día el encontrar soluciones favorables a aquello que te aqueja. Agradece y se feliz sabiendo que Dios te ha escuchado y que la solución viene en marcha.
Predisponte a hallar en tu interior la causa primera de lo que hoy te limita para que de esa forma no vuelva a generarse la misma situación limitante en el futuro.




Fuentes consultadas

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