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Sagitario: el pensamiento y el poder del silencio

Una vez superado el trabajo en Escorpio, Hércules emprende su siguiente tarea evolutiva. En esta ocasión el maestro presenta la tarea de ir al pantano de Estinfale, donde moran unos pájaros que hacen estragos. Una vez descubiertos, Hércules los ha de hacer volar fuera de aquel lugar. Pero el maestro, antes de despedirse pronuncia unas enigmáticas palabras para que le ayuden a lograr su empresa: “La llama que brilla más allá de la mente revela la dirección segura”.

Hércules marcha y durante mucho tiempo busca hasta que llega al fétido pantano de Estinfale. En él una multitud de pájaros graznaban haciendo un ruido amenazador y disonante. Vistos más de cerca, estos pájaros eran grandes y feroces y tenían un pico de hierro afilado como una espada. Las garras y plumas eran tan fuertes que podían hacer pedazos a los que pasaban por allí.

Tres pájaros perciben la presencia de Hércules, se precipitan sobre él, pero el héroe se defiende. Allí Hércules se para a reflexionar sobre la forma de liberar el lugar de estas aves de rapiña.

Pensó en trampas y en flechas, hasta que logró idear un buen método. Hércules poseía dos címbalos que producían un sonido ensordecedor e intolerable. Con ellos golpea bruscamente una y otra vez en el pantano haciendo un ruido tan disonante que los pájaros huyen de allí a toda prisa para nunca regresar.

Así el silencio inunda el pantano y el sol luce de nuevo en esas tierras. Así es como concluye esta  prueba de Hércules, que se relaciona con el signo de Sagitario.

Simbología del trabajo

La interpretación el trabajo señala las siguientes analogías:
Los pantanos son un símbolo y el héroe sabe que los pensamientos que crea esta mente son muy poderosos. Por eso tiene que lograr que esa mente esté muy clara y para ello ha de lograr que los pájaros salgan de esa ciénaga al aire puro donde pueden ser vistos y reconocidos.

Los pájaros que más daño hacen a esta mente cenagosa son tres: la murmuración cruel, la conversación egoísta y el de la conversación egoísta. 

Sobre el pájaro de la murmuración cruel  se ha dicho que es “el asesinato espiritual” pues muchas vidas han sido arruinadas por ella. No nos damos cuenta de que conseguimos de vuelta lo que de nosotros sale, por eso si nosotros murmuramos de otros, murmurarán también los demás. Así que si nos maltratan, debemos indagar en nosotros y descubrir en qué estamos equivocados.

 

Una escritura antigua dice que “toda enemistad cesa para aquel que es inofensivo”. Y es que cuando se logra ser inofensivo en el pensamiento, palabra y obra, cesan todos los problemas.

 

Según esta teoría, el hecho de que tengamos problemas presupondría nuestro carácter ofensivo.   Sobre el segundo pájaro, el del rumiar de los "yoes", se ve que cuando estamos hablando acerca de nosotros mismos, estamos ocupados siempre con nuestros propios problemas, nuestros propios asuntos. Esto nubla nuestra mente y nos aleja de la verdadera vida como un pájaro feroz. A esto se le llama “dar perlas a los cerdos”.

 

Es propio de un aspirante que está haciendo el camino, que va adquiriendo destreza y habilidades, responsabilizarse de sus palabras, ya que con el poder de su palabra podría dañar a su entorno, sin que ellos puedan comprender la dimensión de su mensaje. Arrojar perlas a los cerdos es desperdiciar nuestra energía en hablar de inquietudes que los otros no pueden comprender, porque simplemente no están viviendo esas inquietudes, no les interesan, no es el momento.  

 

El tercer pájaro es el de la conversación egoísta. La ansiedad que producen las dos anteriores, favorecen conversaciones focalizadas en la necesidad de llenar el vacío interior, con un exterior en aparente felicidad.
   
En definitiva, en este trabajo sagitariano se nos está planteando lanzar una flecha muy ligera y alta, hacia la sabiduría. Y para dirigir nuestras vidas hacia un fin tan elevado debemos elevar primero nuestro pensamiento y nuestra palabra.

Sólo un espíritu inofensivo que controla su pensamiento y sujeta sus palabras puede liberarse de los problemas mundanos que tanto nos abaten.

Por ello, en el blogalternativo.com se acota que los pájaros simbolizan la transformación y la elevación de la palabra y se plantean tres pasos en función de ello:
  Hablar la mitad de lo que lo hacemos, para parar el palabrerío compulsivo. Reflexionar antes de hablar, lo cual permite que nos “oigamos a nosotros mismos” antes de decir nada. La consecuencia es que los sonidos que lanzamos por el espacio, la vibración que emitimos, contribuye a blanquear nuestro propio karma y el de la humanidad. La música que escuchamos también debe controlarse, ya que, de no crear armonía, contribuye también al caos vibracional.

El aprendizaje en sagitario

Tras destapar a la gran ilusión en Escorpio, Sagitario corresponde a la unidad de objetivos, a lo unidireccional, al ego alineado y consciente del alma, determinada a entrar en el signo siguiente:  Capricornio, lugar donde se realiza la gran transición, pues se trata de la Montaña de la Iluminación, donde se va desde el reino humano al reino espiritual.

Antes de entrar en Sagitario, nunca hemos visto la meta: la unión con el alma, porque el alma estávelada tras la cortina de pensamientos desordenados y tras la ilusión…

Por ello, en Sagitario necesitamos aprender el CORRECTO USO DEL PENSAMIENTO, RESTRICCIÓN DEL LENGUAJE E INOFENSIVIDAD EN EL PLANO FÍSICO, siendo éstas las condiciones de un buen sagitarianoy las cualidades a desarrollar con este noveno trabajo, que  tiene la simbología del número 9, como los meses de la gestación. 

Esotéricamente Sagitario también es conocido  como “el Signo de la Crisálida”, porque en esta imagen se reúnen tres elementos:
La oruga, símbolo del ego, ¡¡se arrastra y come todo el tiempo!!, muda su piel 5 veces y representa al hombre.

La Crisálida, símbolo de la gestación del Iniciado. Es un suceso misterioso, silencioso, tras el cual ¡aparece la mariposa!

La Mariposa, símbolo del alma madura-, para ella HA HABIDO UNA COMPLETA PÉRDIDA DE TODO, TODO LO QUE ERA SE HA IDO…de la tierra pasó al aire, y sus alas se abrieron a la luz del sol, al fuego. 

Sagitario es un signo de fuego y representa el Espíritu de Verdad. Pero solemos ver sólo nuestro pedacito de verdad, así que en Sagitario requerimos damos cuenta del mosaico al que nuestra verdad pertenece. 

Ese espíritu de la verdad se manifiesta a través de la palabra, y he ahí la relación con el trabajo de hércules con los pájaros. Manejar el poder de la palabra no implica hablar en demasía o ser locuaz, como podría pensarse. 

Por el contrario, el trabajo en Sagitario requiere usar adecuadamente el verbo: hablar cuando es necesario, callar cuando es pertinente, ser sincero, sabiendo decir la verdad con amabilidad. Podemos relacionar este trabajo con un viejo adagio que señala: "el inteligente habla y el sabio calla".   



fuentes:  http://www.libreriafloralia.es/  http://www.elblogalternativo.com/

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