Header Ads


Lazos kármicos y relaciones sexuales


En un artículo previo se habló de las consecuencias energéticas de las relaciones sexuales, destacando cómo -debido a la apertura del aura que se produce durante las relaciones íntimas- las energías pasan de uno al otro, siendo fuente de intercambio de emociones (elevadas y densas) y de basura energética: larvas y entidades astrales De esta forma, si uno de los dos trae porquería en su cuerpo aurico, los dos acaban compartiendo esa porquería.


Al momento en que las dos personas se separan, cada uno tiene algo de energía del otro, con todo lo que eso conlleva. Sucede además que cuando unimos nuestra energía de este modo, también damos nuestro poder y vibración de vida a la otra persona, creando lo que antiguamente llamaban puentes de poder o lazos kármicos.

Los líquidos seminales y vaginales se convierten en plasmas energéticos dentro de los cuerpos sutiles y por ello el lazo no se rompe tan fácilmente. Es así como seguimos unidos con todo aquel con quien hemos compartido nuestra cama, nuestro espacio y nuestro cuerpo físico y energético. Esta unión energética dura siete años a partir de la ultima relación sexual... Seguir leyendo en la brújula...